A ROSCARLA, MISTER DRAGHI



    El presidente del Banco Central Europeo, un tal Mario Draghi, presumiblemente millonario perdido, va a comparecer en el Congreso de los Diputados de este pseudopaís de las maravillas que habitamos. Hasta aquí nada extraño ni nocivo, al contrario, es conveniente que se deje ver la jeta por estos pagos alguno de los sátrapas que nos uncieron los grilletes, más que nada por si en un accidente se pone a tiro y algún valeroso indignado le saca colores y maldiciones.  Lo curioso del caso es que el tal Draghi, un romano de cuna que porta el estigma de los Guindos y cía (como ex jefazo europeo de uno de los agujeros negros de la crisis, Goldman Sachs, hampa trincona, vamos), ha puesto como condición que su intervención tenga lugar a puerta cerrada, sin transcripción, actas, grabaciones, prensa ni trazas de registro alguno. Tenebra noctis.

LA TELE ENGORDA



Retorno en un tren de un viaje a la capital. Al final del vagón en cuya cabecera estoy sentado, una señora habla por el teléfono móvil sin que parezca necesitarlo, tal es el elevadísimo tono de su voz. De ese modo me entero, involuntariamente, de su experiencia: mientras comía en un restaurante ha visto a una conocida actriz española junto con su novio. La descripción que hace de estos famosillos se centra, irrespetuosamente, por supuesto, en los rasgos físicos de ambos: son unos escuchimiciados, especialmente ella, que, en palabras de mi coyuntural y sonora compañera de viaje, no es más que una anoréxica consumada. Fíjate, con lo guapa que sale en la tele. Y súbitamente me invaden unas ganas voraces de volver la cabeza y explicarle que yo siempre he oído decir que la tele engorda.

LA MENTIRA AD NAUSEAM



        Dice el presidente (¡por fin dice algo! ¡alabado sea dios!), interrogado sobre la corrupción, que nada hay más injusto que generalizar. La respuesta a esta boludez merece las más altas dosis de adjetivos gruesos. Quien vientos siembra...

       Que quien ejerce el despotismo sistemático pretenda impartir lecciones teóricas de justicia e injusticia es un ejercicio de cinismo cutre que haría sonrojar al mismísimo Diógenes de Sinope, santo patrón de este blog, por cierto. Pero ese cinismo se eleva a niveles de impudor procaz y se torna mofa grotesca cuando se utiliza la distancia insalvable para poder desbarrar sin recibir réplica a cambio. Resulta que el ínclito se ha despachado a gusto allá por Chile, con un océano entre medias con el que enfriar la ira de su peble, a salvaguarda de tener que ver u oír la respuesta doméstica que sin duda tamaña desfachatez merece. Que nos los diga aquí, a la cara, si se atreve. Los cobardes es lo que tienen, que cuando se sienten arropados por millones de otros cobardes se hacen más y más fuertes en su cobardía. Las epidemias que no diezman, unen.

DOS APUNTES EDUCATIVOS



         Francia contratará 60.000 nuevos profesores para blindar la enseñanza pública frente a cualquier tipo de recortes. El gobierno del país vecino pretende restañar el enorme daño causado por las políticas de derechas de Sarkozy, que llevaron a la pérdida de 80.000 puestos de trabajo entre el profesorado funcionario.

        En España, la estrategia de desmantelamiento de la educación pública a favor de la privada nos va a llevar a la desaparición de unos 80.000 profesores en un futuro más o menos inmediato. Cuando tú vas, yo vuelvo.

        Hollande, además, se ha comprometido a reducir en 60.000 millones de euros el gasto público en cinco años, pero ha puesto a la escuela pública a salvo del austericidio. La inversión en Educación para 2013, que supera los 62.000 millones, es la única partida estatal, junto a la de Interior, que crece respecto a 2012. 

POR FAVOR, NO SE LO PIERDAN

Lluvia de barro por cortesía de María Dolores de Cospedal 

(por Iñigo Saenz de Ugarte)

 

        Hay gente que piensa que la política es aburrida, los políticos siempre dicen lo mismo y los periodistas preguntan lo primero que se les pasa por la cabeza. Tenían que haber visto la conferencia de prensa que dio María Dolores de Cospedal el lunes. La misma persona que anunció el viernes que el PP no tenía que realizar ninguna investigación tras las revelaciones de El Mundo a cuenta de los sobresueldos pagados con dinero de la caja B procedente de sobornos, anunció a los atentos periodistas que sí, el partido tenía previsto llevar a cabo una investigación interna a la que se añadiría una auditoría externa sobre algo que, según ella, nunca existió.

       Fue un giro de 180 grados, pero de los complicados, porque acabó con Cospedal enloquecida ante la presión, no excesivamente salvaje, de los periodistas.

CÓMPLICES Y REHENES


LOS PALETOS DEL 87 (y II)



       Habíamos planteado en la primera parte que el asunto de la concesión indiscriminada de indultos por parte de quienes no ostentan autoridad judicial es recurso propio de una timocracia. Pues bien, retomo el hilo de la cuestión. Con el fin de ilustrar lo delicado de esta práctica, me permito rogarles, encarecidamente eso sí, que repasen, siquiera sucintamente, el listado de los indultos concedidos por el (des)gobierno Rajoy a lo largo del annus horribilis. Lo pueden encontrar en este enlace correspondiente al movimiento del 15M. Permítanme recordarles que su lectura no sólo no les dejará indiferentes sino que, si la toman demasiado en serio, puede llegar a producirles daños emocionales (ira, furia, cólera, arrebato, saña, en definitiva, cabreo del gordo).

CINDERELLA IS BACK (AGAIN)



Brad Stevens, entrenador de Butler
         Brad Stevens no nació para rendirse. Es uno de esos tipos insistentes que cuando ve una chica que le gusta no para hasta tenerla entre sus brazos. Aunque para ello tenga que escalar la montaña más alta o pelearse con el mismísimo diablo. El hombre lleva tiempo, sin éxito, marcando el número de la gloria con la secreta aspiración de conseguir una cita con ella y atraparla de una vez por todas. Después de muchos meses sin tono ni señal, anoche, por fin, alguien descolgó el teléfono al otro lado: era la secretaria, una tal fortuna, quien le dijo a Stevens que no se retirase pues iba a ver si la gloria podía ponerse. Eso sólo puede significar una cosa: Butler ha vuelto.

           Stevens no es un neófito en el cortejo de la dama más deseada por la humanidad, en cuyo empeño ya ha sufrido dos sonoras calabazas en las finales nacionales de 2010 y 2011. Pero, inasequible al desaliento, perseverante como pocos, tenaz como ninguno, el joven entrenador de una minúscula universidad de desgarbados blanquitos, Butler (Indianápolis, 4.500 alumnos), lleva su misión personal grabada a fuego en el entrecejo. Y no piensa parar hasta lograr su propósito. Palabra de Brad.

LOS PALETOS DEL 87 (I)



            En los lujosos salones versallescos de la Francia del XVIII los estirados miembros de la aristocracia, bajo sus blancos pelucones y en el lánguido fervor de su infinito minué, acuñaron el sobrenombre de le bon savage para designar, en tono jocoso y por supuesto en secreto, a un tal Benjamin Franklin, embajador de las colonias, todavía inglesas, de América del Norte. Aquel apodo nunca tuvo una interpretación literal en cuanto al significado de las palabras que lo componían y, en realidad, su traducción más ajustada al castellano debería ser la de el simpático paleto, toda vez que tal era la percepción que los remilgados  nobles franceses tenían de aquel viejo gotoso y de ella emanaban tanto la intención de dicho alias como su expresión verbal a espaldas del mencionado. Podían carecer de muchas virtudes, pero tacto no les faltaba.

SECCIÓN DE HUMOR

La idea inicial era darle un sesgo lo más serio posible al blog. En consecuencia, no estaba previsto tener sección de humor, pero a veces nos las ponen tan a mano (o tan a huevo, como prefieran), que es imposible resistirse. 

       Inauguramos, o estrenamos, o lo que más les plazca. Pero, por favor, no se rían demasiado que no tengo el blog asegurado contra daños a la salud de terceros...


DARSE DE BAJA


En el repaso cotidiano a la actualidad me encuentro con una noticia muy interesante:

¿Hay alguien con quien negocie Rajoy?
 

La mayoría absoluta lograda por Mariano Rajoy en las elecciones se ha traducido, un año después de llegar al poder, en un auténtico rodillo parlamentario. Los portavoces de los grupos del Congreso acusan al presidente de no dialogar y de gobernar a base de imposiciones y decretos. El nuevo periodo de sesiones parlamentarias que está a punto de iniciarse no parece que vaya a mejorar la actitud del Gobierno.
Ni pacto en Educación ni mucho menos en Sanidad, a lo que se comprometió Rajoy en el discurso de investidura. El presidente no solo ha incumplido su programa electoral sino que no ha practicado el prometido diálogo con los grupos de la oposición cuyos portavoces se quejan del escaso interés que demuestra el Grupo Popular por alcanzar un mínimo consenso en las reformas impulsadas. Prácticamente todos coinciden en que el Gobierno no les mantiene informados sobre las leyes que el Ejecutivo tiene en cartera de las que se enteran "por la prensa" o cuando ya están sobre la mesa del Consejo de Ministros.  

Tres preguntas fulminantes por diversas razones:

1) Por razones de lógica matemática y similitud histórica: ¿Con quién negociaba Franco? 

2) Por razones de decencia democrática: ¿Es este el presidente que anhelaban los españoles (incluso en su plena enajenación mental por culpa del espejismo llamado “librarse de zp como sea”)?  

3) Por razones obvias: ¿Volveréis, insensatos, a repetir vuestro error del 20-11-2011 después de esta enorme dosis de sodomía?

Esta última, además, lleva coletilla: ¿Volverá a haber elecciones democráticas en este país algún día? Quiero decir, de esas de un ciudadano, un voto, listas abiertas, etc…

         Dejo las inevitables perlas que, en forma de comentarios interactivos de los lectores, acompañan a este tipo de noticias. Hemorragias de felicitaciones y satisfacción por tan grande ingenio de algunos a quien aún se puede considerar congéneres:


 
          Por cierto, ¿se han fijado en los marcadores-pulgares que acompañan y calibran las opiniones sobre cada comentario?

          ¿Y mi opinión? Pues la propia de un cabreo monumental que se inflama al mismo ritmo que la lista de parados o la codicia de los banqueros.

        Con el debido respeto y la cobardía y el egoísmo que ello implica, me doy de baja en esta sociedad. Me manifiesto decidido a renegar de mi condición de súbdito de esta mierda de país, a romper unilateralmente mi parte del “contrato social”, a abjurar de sentirme compatriota, compañero, colega, amigo, conmilitón, o cualquiera otros adjetivos aplicables a mi posible relación con quienes han contribuido, siquiera por haber arrojado un mero papelucho a una urna, a dar pie y sentido a esta tarea de destrozarnos la vida a todos; me proclamo avergonzado por aquellos momentos de flaqueza en los que mi inacción haya podido colaborar en este abyecto saqueo y desnaturalización del logro más grande y sagrado que en su día alcanzamos.

           Cobijo la impresión de que comienza una nueva etapa en la que lo mejor que puedo hacer es dedicarme a reventar el sistema desde dentro, a fastidiar, a dolor, a cuantos políticos se crucen en mi camino (mañana empiezo con el primero de ellos, uno que voy a tener muy cerca). Sí, creo que me transmutaré en el Henry Miller de Trópico de Capricornio, el mismo que cierto día decidió, en pleno ataque de furia, inundar la empresa de correos que le maltrataba con individuos marginales y canallas de la peor especie:


Me puse tan furioso, que acepté a cualquiera y cualquier cosa; habría aceptado potros y gorilas, si hubiera podido imbuirles la poca inteligencia necesaria para entregar telegramas. Unos días antes sólo había habido cinco o seis vacantes a la hora de cerrar. Ahora había trescientas, cuatrocientas, quinientas: se me escurrían como arena entre los dedos. Era maravilloso. Permanecía sentado y sin hacer pregunta alguna los contrataba a carretadas: negros, judíos, paralíticos, lisiados, ex presidiarios, putas, maníacos, depravados, idiotas, cualquier cabrón que pudiera mantenerse sobre dos piernas y sostener un telegrama en la mano. Los directores de las ciento una oficinas estaban muertos de miedo. Yo me reía. Me reía todo el día pensando en el tremendo lío que estaba creando. Llovían las quejas de todas partes de la ciudad. El servicio estaba tullido, estreñido, estrangulado. Una mula podría haber llegado más rápido que algunos  de los idiotas que yo ponía a trabajar.
 
   Ni que decir tiene que, por supuesto, empiezo, desde este momento, a preparar mi salida de esta maldita piel de toro. No por nada especial, sino simplemente porque no deseo que, cuando viaje por el extranjero, los habitantes de las democracias auténticas se vean obligados no sólo a llamarme español, sino también a albergar la posibilidad de pensar y/o creer que soy tal cosa.

          Efectivamente, cobarde y egoísta. Pero a la fuerza ahorcan.

EL FRAUDE (EDUCATIVO) COMO BANDERA

           Hace unas semanas fui requerido en un instituto de la provincia de León para apoyar, con mis supuestamente expertos comentarios (hay que ver lo rebosantes de imaginación que andan algunos), la presentación ante una asociación de padres del enésimo proyecto de ley educativa. Al alimón, y como quien no quiere la cosa, entre varios ponentes allí reunidos al efecto conseguimos destapar la caja de Pandora wertiana y provocar que nuestros espectadores, ojopláticos y boquiabiertos, se entregaran mansamente al hipnotizante espectáculo que les supuso descubrir los perniciosos ingredientes del nuevo jarabe formativo, de nombre comercial LOMCE, que ha puesto en guardia a todos cuantos se han atrevido a leer el prospecto y han dado en reparar en los efectos secundarios.

MODERN TIMES


LA SOLUCIÓN A LA CRISIS...

...por la vía islandesa.

             En medio de este marasmo en el que me sumo sin remedio cada vez que doy en pensar en que pronto oiremos truenos y explosiones por las calles, ojalá me equivoque, acostumbro a vagabundear por los diversos foros de opinión que pueblan la red. De vez en vez, al doblar la esquina con un clik de ratón, tropiezo con una luz esperanzadora, como el faro de la foto de arriba, que por un momento mitiga mis temores. 
                 Acabo de leer un buen escrito (otro más, para que luego digan que en este país la gente es tonta) en el que predominan, casi a partes iguales, la sensatez y la sencillez. Los dos parónimos sin los cuales el intelecto deja de ser lo que realmente es.
               Permítame mi imaginario lector que le deje a continuación este relato de cómo en una diminuta isla del círculo polar ártico se las arreglaron para poner a cada cual en su sitio y, de paso, zafarse eficazmente de los efectos de la crisis artificiada por los ricachones y los especuladores. Que lo disfruten.



Coral Bravo
Coral Bravo
Retazos
“El lenguaje de la verdad debe ser, sin duda alguna, simple y sin artificios”, decía Séneca hace más de dos mil años. Y, como la verdad a algunos no les interesa, se promueve, desde los ámbitos de intereses oscuros, el eufemismo, la confusión y la narración de la realidad de manera laberíntica, con el fin de confundir al ciudadano medio y desorientar su opinión, sus creencias y su conciencia. La “crisis” actual es uno de esos casos en que se ha dificultado la comprensión de la verdad, que es bien simple, con el fin de desinformar a los ciudadanos y mantenerles alejados de la comprensión real del proceso neoliberal, que, como bien sabemos, ha derivado en una situación dramática, caótica e insostenible para los españoles.
Un dato muy significativo que refrenda esta reflexión es el veto a la información que se ha mantenido en los medios españoles sobre la situación en Islandia, el único país europeo que solucionó pronto y bien su crisis financiera, y que no sólo la está superando, sino que ha triplicado en 2012 su crecimiento económico. Y todo ello ha ocurrido gracias a la revuelta de los ciudadanos islandeses en 2008, silenciada en el resto de Europa para evitar que se tomara como precedente; y gracias a la cual el pueblo islandés acabó con un gobierno corrupto, decidió no rescatar a los bancos, sino declararlos en bancarrota, encerró a los responsables del desastre financiero en la cárcel y redactó una nueva Constitución más justa y acorde con los intereses ciudadanos.
Pues bien, la justicia islandesa ha empezado el año emitiendo ya las primeras sentencias contra los acusados responsables de generar el desastre financiero. Un tribunal de Reykiavik ha condenado a nueve meses de prisión a los dos máximos responsables del banco Glitnir, uno de los tres grandes bancos cuya intervención provocó la crisis financiera. El pasado mes de abril ya fue juzgado y sentenciado el ex primer ministro islandés, Geir Haarde, y, aunque fue exculpado por el tribunal especial que le juzgó de varias acusaciones, fue condenado por haber violado la Ley al no convocar reuniones del Consejo de Ministros para analizar y solventar la situación.
El actual Primer Ministro, Olafur Ragnar Grimsson, convocó dos referendos para que los islandeses eligieran mantener o no la Ley que permitía rescatar las pérdidas de los bancos. Permitió, en definitiva, a los ciudadanos que decidieran su futuro al respecto, y no se sometió a las demandas financieras de la Europa neoliberal. Y los ciudadanos decidieron democráticamente no rescatarlos. Todo un ejemplo a seguir.
Grimsson, respondiendo a diversas cuestiones en una entrevista de la Televisión pública islandesa, resumió, con varias afirmaciones, las actuaciones que han llevado a su país a salir de la crisis y a recuperar su dignidad democrática:
-       “La lección, en mi opinión, cualquiera que sea el país, si quiere salir de una crisis financiera profunda, es que se tiene que hacer también mediante el fortalecimiento de la voluntad democrática y la cohesión social del pueblo”
-       “¿Por qué Islandia está saliendo de la crisis antes que muchos otros países? Porque nosotros dejamos que los bancos quebraran. No les inyectamos dinero del erario público”
-       “La alternativa era simple: por un lado estaba la voluntad democrática de la población, y por otro las demandas financieras de otros países extranjeros y el mercado europeo. Y mi conclusión fue que nuestra democracia es algo mucho más importante que el mercado financiero”
-       “La gente no tiene por qué pagar las locuras de la banca y de los financieros”
Comparar estas afirmaciones y esta manera de actuar de los islandeses con lo que a día de hoy está ocurriendo en España es comparar el sur con el norte, o los truenos con el sol. Tenemos un gobierno que no es socialista, como lo es Grimsson, sino neoliberal, es decir, adepto acérrimo y descarado a la corriente ideológica que, precisamente, generó y desarolló la grave crisis que vivimos.
Un gobierno que está sangrando al pueblo, que le está robando directamente, que le está criminalizando y llevando a cotas insospechadas y críticas de pobreza y desesperación; que está pasando el dinero público a manos privadas. Un gobierno que está deshaciendo la democracia y llevando al país a una nueva y solapada dictadura.
España no es Islandia, dirán algunos, y es evidente. En Islandia han juzgado y condenado a políticos y banqueros corruptos, y en España, una vez institucionalizada la más descarada corrupción, se está condenando, sin juicio ni posibilidad de defensa, a todo el pueblo español. Que no nos hablen más de crisis, que sabemos que la inventaron los mismos que la erigen como excusa para demoler nuestro Estado de Derecho y nuestra maltrecha democracia.
Repito la fórmula, para que quede bien clara: acabar con la corrupción política, juzgar a los corruptos responsables de la debacle financiera, no rescatar a los bancos, destinar el dinero público a lo público, fortalecer los demolidos pilares democráticos y reformar, si fuera el caso, los defectos antidemocráticos de la Constitución. Resumiendo aún más: la crisis se acaba haciendo democracia. Así de simple y así de fácil. Porque a veces la síntesis y la claridad son absolutamente necesarias.

Coral Bravo es Doctora en Filología

EL ARTÍCULO QUE SIEMPRE QUISE ESCRIBIR

(y nunca pude porque nunca supe)


         Si se me pidiera una definición del término "envidia" (sana o de la otra, da igual) supongo que cometería la misma torpeza que cometen mis alumnos cuando les pido la definición de alguna palabra. Y no me refiero a comenzar mi respuesta usando la infantil fórmula "es cuando...", sino a tratar de plasmar mi definición directamente en la expresión gráfica de un ejemplo, sin pasar previamente por la casilla de salida de la explicación.

Yendo al terreno de este blog con el que sádicamente trato de fustigar a mis imaginarios lectores (o eso sueño cada día), encuentro que sistemáticamente las musas me eluden y acabo siempre por publicar mediocridades que en absoluto satisfacen mi afanosa y voraz búsqueda de la perfección. Bueno, no solo afanosa y voraz, sino fundamentalmente infructuosa, inútil, vana, estéril, ineficaz… Help yourselves!
        
          Quiero creer que si algún día, por efecto de un estornudo a destiempo o una tos fuera de momento, le insuflo un aire fortuito a la flauta esa que según dicen suena por azar o casualidad, y doy en redactar el escrito perfecto, ese día escribiría, sin duda, un artículo exactamente igual al que viene al final de esta disertación. Comas y puntos suspensivos incluidos.

Y en este punto es donde enlazamos con lo de la envidia del comienzo: para mí la envidia, de esas que corroe hasta los rincones más recónditos de las entrañas, no es sino el doloroso sentimiento que en este momento profeso hacia el autor de tan maravilloso artículo. Dicho artículo es el mismo que llevo escribiendo imaginariamente desde que tengo uso de razón blogística, desde que me encaminé a la desalentadora tarea de cuidar de este hijo tonto cibernético. Así pues, a su autor lo envidio hasta el sonrojo, hasta el dolor, hasta la muerte misma, porque ha sido capaz de reflejar todo cuanto yo llevo pergeñando, pensando, considerando, en definitiva, como el post perfecto que subir al blog, como ese artículo después del cual ya no habría ninguno más porque me resultaría inconcebible superarlo.

Hoy soy el capitán Scott, retornando humillado al campamento base, corroído por la derrota y la frustración, devorado, hasta la extenuación, por los celos y la envidia que sintió al comprobar que Amundsen había llegado antes al polo sur, al darse cuenta de que otro, sencillamente, había sido capaz de conseguir lo que él mismo nunca pudo.

         Mas no caiga mi imaginario lector en el error de creer que el autor del escrito, un tal Javier Ozón, simplemente se me ha adelantado y ha llegado primero a la línea de meta. Nada de eso. La cruda y vejatoria realidad no es sino una estocada definitiva: yo jamás habría llegado a semejante nivel de profundidad y análisis, y tengo por cierto que nunca lo haré, ni en esta vida ni en otras cien que tuviera y dedicara a la tarea.

Eso sí, como buen segundón que soy, me subo a su podio con mi medalla de chocolate al cuello y me hago la foto a su lado. Ah, y por cierto, que no se me olvide, mil gracias, señor Ozón por ofrecernos esta belleza y, por favor, le suplico tenga a bien continuar publicando obras magistrales como esta. Algunos tenemos (y necesitamos) todavía mucho que aprender.



Humildemente suyo, a pesar de la envidia. 



¿Y el famoso artículo? Ya va, ya va.


Se titula Que paguen ellos también: breve compendio de la crisis en España, y está publicado en la revista on-line "Jotdown". Por supuesto, les he dejado el enlace en el título y en el nombre de la revista, y les recomiendo encarecidamente su lectura. Dada su extensión, un poco más allá de lo habitual, las palomitas o el minibocata se hacen aconsejables.