LA HOSPITALIDAD DE LOS SALVAJES



                 Cuando alguno de ellos viene a nuestras ciudades, nuestra gente se apresura a rodearlo, tenemos la mala costumbre de agruparnos a su alrededor, quedarnos mirándolo e incomodarlo, cuando lo que desea es que lo dejen en paz; esto lo consideran como algo grosero, lo juzgan como una gran descortesía; para ellos supone una falta de instrucción en las reglas del civismo y las buenas maneras. "Nosotros sentimos”, dicen ellos, “tanta curiosidad como vosotros, y cuando entráis en nuestras ciudades buscamos oportunidades para contemplaros; pero para ello nos ocultamos detrás de los arbustos por donde habéis de pasar, jamás os imponemos nuestra presencia y nunca nos entrometemos en vuestra compañía."

SU EXCEDENCIA

Manuel Saco
Permítanme traer a este cuento bloggero (que a duras penas sostengo), unos párrafos extraidos de un magnífico artículo del periodista Manuel Saco, publicado hoy mismo en eldiario.es, en el que especula, con gran tino, me parece, sobre las causas de "la dimisión" (actualmente sólo hay una que merezca la pena reseñar, por eso no le incluyo apellido ni epíteto).

Espero que les guste la mitad que a mí: eso ya sería mucho. 

PD.: Contraindicado para almas pías. Abstenerse, pues, los acólitos del impopularismo. 
  
                 (...) El Renuncio apostólico de su Santidad, si se me permite la gracieta, es el comienzo de varias novelas negras que sin duda ya se están empezando a escribir, en las que primará la teoría de la conspiración, con el traidor monseñor Bertone de muñidor en la sombra y los informes de las cuentas opacas del banco vaticano con el que los Bárcenas de la curia están amenazando al papa dimisionario.
            Tengo para mí, en cambio, una teoría más simple: el Renuncio apostólico de su Santidad, en lugar de un acto de humildad mediante el cual habría reconocido sus limitaciones, es el mayor acto de soberbia de un personaje que cada día necesita una mayor dosis de halago multitudinario inyectada en vena por sus fieles, la droga que mantiene en pie a los papas y que de una manera compulsiva les lleva a buscar el aplauso y la veneración por todos los rincones del planeta.
           En realidad, el hoy apenas Benedicto y ya casi Ratzinger quiere ver cumplido en vida el sueño supremo de los ególatras: poder asistir a su entierro desde un lugar secreto, y sin ser visto, para disfrutar así a hurtadillas del espectáculo de sus exequias, para bañarse en el llanto de sus seguidores, para cebar su ego con los lamentos de los fieles, para emborracharse con el dolor que su pérdida les provoca, para comprobar, en suma, cómo le amaban y admiraban hasta el delirio. (...)
           Y sobre todo, por encima de todas las posibles visiones celestiales, sé que Benedicto buscará divertido la imagen de Soraya Sáenz Santamaría y María Dolores Cospedal, ambas de luto riguroso, con sus vestiditos de encaje, peineta y mantilla, la representación más cabal del espléndido futuro que nos espera a los españoles, haciendo méritos de rodillas para que la Virgen del Rocío se acuerde de que hay que solucionar esto nuestro del paro desbocado.
Para morirse, vamos. (...)

NI PUTA IDEA



      Ni puta idea. Sabrán, espero, mis imaginarios lectores excusar tan pobre expresión, la cual, no obstante, ajusta, cual guante ceñido, en la manaza con que deberíamos tapar la boca de cierto ministro nombrado a partir de una pesadilla horrenda. Sí, a buen seguro ya habrán adivinado que nos referimos al ministro de educación e incultura, el mismo al que recientemente se le ha catalogado, en cierto foro político, como "una amenaza en sí mismo, un desafío para la convivencia normalizada y un peligro para el modelo de educación".

      Que un sociólogo tertuliano esté -y continúe- al frente de un ministerio tan importante como Educación constituye una burla hacia la ciudadanía que debe constar ad eternum en el debe del grumetillo que se cree almirante. Grande es la torpeza de quien resulta capaz de unir en las filas del ejército enemigo a todo el abanico de fuerzas posible: profesores, alumnos, familias, rectores universitarios... Grupos que, tradicionalmente, han estado más o menos distanciados en función de sus propios intereses y que ahora, de repente, están siendo tan menoscabados que han conseguido abrazar los mismos objetivos y formar un frente común contra el despropósito. Tiene mérito el asunto, no crean.

EL RESPETO DE LOS SALVAJES



                     Vimos algunos de sus consejos públicos, que celebran con frecuencia, y pudimos observar el decoro y el orden con que los llevaron. Los ancianos se sientan en las primeras filas, los guerreros en las siguientes y las mujeres y los niños en las de atrás. El oficio de las mujeres es observar con exactitud y enterarse de lo que ocurre y se dice, retenerlo fielmente en la memoria (pues carecen de escritura) y transmitírselo a sus hijos. Son la crónica y las actas del Consejo y conservan las tradiciones de lo estipulado en tratados de hasta cien años atrás, de tal manera que, cuando lo comparamos con nuestros documentos escritos, vemos que concuerdan exactamente. El que desea hablar se levanta. Los demás escuchan en profundo silencio. Cuando ha terminado y se sienta, se le conceden cinco o seis minutos para reflexionar, y si sucede que ha olvidado alguna cosa que pensaba decir o necesita añadir otra nueva, puede levantarse de nuevo y decirla. Interrumpir a otro, incluso en una conversación común, es considerado altamente indecoroso. ¡Cuán diferente de la conducta en la educada Cámara inglesa de los Comunes, donde no pasa un día sin alguna confusión o barullo que deje al presidente ronco pidiendo orden; y cuán diferente del modo de conversar en muchas sociedades de Europa, donde si usted no dice en seguida su discurso se lo corta de pronto la locuacidad impaciente de los que conversan, sin dejarle acabar.

IMBÉCILES, S. L. (II)



         Nada, que el asunto inicial no salió bien. No se consumó mi plan. El caso es que ya tenía casi engatusados a los productores de un programa de variedades orientales de una televisión japonesa de muy medio pelo, pero cuando se lo ofrecí a la chica me dijo que me fuera a tomar chipirones con Belén Esteban, que ella, plagios aparte, valía más que todo eso. Mi comisión no era gran cosa, pues los nipones la veían ya demasiado madurita y resabiada, pero aún así me ha dado rabia porque me habría gustado comenzar con buen pie.

         Así que, aquí estoy, compuesto y sin negocio. Eso sí, preparado desde dichas calabazas para el segundo intento: una de las características propias de un buen emprendedor ha de ser, obviamente, la tenacidad (suicida o de la otra). Y aunque haya sido por mera chiripa, creo haber hallado ya un candidato infalible de verdad.

LA EDUCACIÓN DE LOS SALVAJES



Salvajes los llamamos, porque sus maneras de vivir son diferentes a las nuestras, que nosotros juzgamos como la perfección del civismo; pero ellos piensan lo mismo de las suyas. Quizá si pudiésemos examinar con imparcialidad la conducta de las diferentes naciones, tal vez hallaríamos que no hay pueblo tan rudo que carezca de algunas reglas de educación, ni tan civilizado que no tenga algún resto de salvajismo.

RECTIFICAR ES DE...


Me alegro mucho por haberme equivocado al publicar en la entrada correspondiente al 12 de febrero que el partido impopular iba a vetar la Iniciativa Legislativa Popular contra los desahucios. Parece ser que van a rectificar. No obstante, conociendo el alto grado de bellaquería con el que se conducen estos alipendes, conviene, como un avezado pasiego, desconfiar y exclamar aquello de “quietos hasta ver, que igual no es nada”. Milagros quedan pocos a estas alturas de la evolución.

      Mas mi alegría dura lo que el sol estos días por mi tierra, pues enseguida llegan los nubarrones que ensombrecen cualquier sonrisa: 

        No sé ustedes, pero yo ya no lo aguanto más y tengo que decirlo alto y claro: no sólo me avergüenza profundamente vivir bajo el mandato del más grande y cutre sucesor de Pilatos que los tiempos hayan podido conocer, “no he cumplido mi programa electoral (he mentido descaradamente a millones de personas), pero he cumplido con mi deber (y ahora me descojono en vuestra cara)”, sino que además me veo obligado a cruzarme por la calle cada día con sus monaguillos más rastreros y cobardes, los que con la boca pequeña le ponen a caldo a sabiendas de que en breve, gloria in excelsis deo, volverán a votarle. 

La náusea se hace ya insoportable.

UNA EN TODOS LOS MORROS

        Como pasarlo por la piedra resultaría más bien de mal gusto, lo mejor es taparle la enorme bocaza con un poco de jarabe de palo argumentativo. Es difícil no suscribir cada idea de este artículo.

Antonio Orejudo
Por Antonio Orejudo
       
Hay grasa por todas partes”, ha dicho Juan Rosell refiriéndose a la Administración pública. Un presidente de la patronal que tiene a su antecesor en la cárcel acusado de chorizo debería hablar con menos desparpajo sobre el exceso de grasa y sus posibles soluciones.

Su grosería, que es una manifestación de su atocinamiento, pone de manifiesto que la Transición —esa cosa que fue imprescindible y ahora ya resulta insuficiente— ni siquiera ha pasado por la Patronal española.

UNA ROSA EN EL AVERNO



Johnny Cash, June Carter, Rosanne Cash,
Carlene Carter & John Carter Cash
       Resulta relativamente frecuente encontrar en la música casos de legado genético, episodios de herencias musicales entre familiares, por lo general de padres a hijos o hijas, en los que las habilidades y el éxito del progenitor se transmiten a sus vástagos. No cabe duda de que es un proceso natural bastante lógico en todos los ámbitos de la vida, ya que las posibilidades de un aprendizaje de calidad aumentan exponencialmente cuando se tiene al maestro en casa y cuando dicho maestro es una estrella de fama mundial. Otra cosa diferente es que el aprendiz consiga mejorar el producto que hereda.

IMBÉCILES S. L. (I)



Cuando llegue el momento de mi punto y final en esta empresa del funcionariado, futuro inmediato de indicativo, presumo, he planeado convertirme en emprendedor. Siguiendo un poco los muchos chistes que al respecto se me vienen a la cabeza, no sé muy bien qué demonios es lo que ello significa (el palabro y la tarea), pero parece una suerte de panacea que nos va a sacar de la crisis y nos va a convertir a todos en los reyes del mundo mundial. O eso dicen los expertos que le hacen el trabajo sucio a los sanguijuelas políticos. Así que, engrilletado a esta contagiosa demencia en la que mi razón ha dado en parar después de tanto hablar de Botellas, Rajoys, Guindos, Cospedales y otros muchos trasgos y aparecidos, decididamente emprenderé: si la suerte me sonríe, emprenderé en un negocio, si me obvia con desdén, emprenderé, como muchos otros compatriotas, el camino del exilio. El caso es emprender.

LAS SECUELAS DE SHREK



        Lo mejor de las películas infantiles de animación es que, además de ser aptas para todos los públicos, suelen contener un mensaje interior sumamente interesante que, en la inmensa mayoría de los casos, es aplicable a las vicisitudes de nuestra vida cotidiana.

   Me ha venido a la cabeza la inigualable cinta Shrek (Dreamworks nunca ha dejado de hacer honor a su bien elegido nombre) y, en concreto, la imagen del burro que, a lomos de un dragón (o dragona, que nunca lo tuve claro del todo), entra por una ventana en la boda de la princesa Fiona con Lord Farquaad e, intentando evitar el enlace, amenaza a los esbirros del malvado con la ya celebérrima frase “¡Quietos todos! ¡Tengo un dragón y no dudaré en usarlo!"

EL AFÁN DE LA SUPERACIÓN


ES FALSO





“Solo dos palabras necesito, es falso”, dijo el telepresidente Rajoy para autoexculparse del cobro de dinero negro en el que le incriminan los papeles de Bárcenas publicados. Curiosamente, solo necesitamos esas dos palabras para describirle a él como presidente: “Es falso” (incumple sus promesas, miente, se esconde). Y solo necesitamos esas dos palabras para resumir a su partido: “Es falso” (engaña, manipula, no llama a las cosas por sus nombre). No lo pretendía Rajoy pero nos dejó las dos palabras que condensan todo un sistema político, todo un tinglado, todo un tiempo de mentiras y corruptelas que ahora se viene abajo: “Es falso”. Rajoy nos dio las dos palabras que necesitábamos para definir este momento: “Es falso”.

LA SIN PAR DULCINEA



     En el duermevela se me aparecen héroes y monstruos, los buenos y los malos, las dos caras del alma que a duras penas endereza el rumbo en la feroz tormenta sobre el océano de la existencia. Y todos ellos zarandean mi voluntad, con tesón encomiable, sin tregua ni misericordia. Me apena saber que si acertara a enterarse del proceder de su dama, a buen seguro caería uno de aquellos, mi íntimo caballero de la triste figura, cónsul del reino de la ingenuidad, desmoralizado, muy desfondado en su valor, por la traición a la honra que acaba de perpetrar su enaltecida bienamada, la cortijera mayor de las tierras de Don Quijote, la sin par Dulcinea, gobernanta de Castilla-La Mancha, secuestradora, entre otros varios honores, del sacrosanto derecho a la representatividad de los súbditos a su cargo. Tal es su amor hacia ella que todo podría mi inseparable y generoso caballero perdonarle, desaires incluidos, excepto su reciente traición a la honestidad y al quinto y al octavo.