SECTAS

La abducción. Una teoría que hemos venido defendiendo sistemáticamente en estos pagos y que, al parecer, resulta compartida por muchos más de los que pensábamos. Afortunadamente. Dejo un estupendo préstamo que acabo de encontrar al respecto. Confío en que resulte de su agrado tanto como lo ha sido del mío.

El voto de las sectas destructivas 

Rosa María Artal
Sí, algo está cambiando. El bipartidismo se ha llevado un sonoro batacazo. Esperanzador resulta como promesa de renovación el triunfo de Podemos en España o de Syriza en Grecia. En el conjunto de Europa se produce un voto de castigo a la política tradicional –bien es verdad que en algunos casos con tintes altamente preocupantes-. La llave sigue estando, sin embargo, en manos de las sectas destructivas de la sociedad. Y son capaces no solo de mantener la degradación actual sino de incrementarla como indica el resurgimiento del fascismo votado en las urnas.

CID EN FEMENINO



El casticismo cutre suele caracterizarse por sentirse poseedor de cosas que en realidad no le pertenecen. Por ejemplo, las grandes obras de la literatura o los acontecimientos históricos. Y si hay algo que aglutine la esencia de ambos, mejor que mejor. Un paradigma del fenómeno es el caso del famoso Cantar del Cid, la más antigua entre las grandes obras de nuestro acervo poético, un compendio histórico-literario de un valor incalculable de entre cuyas muchas moralejas hasta nuestros días ha llegado, más que ninguna otra, la idea de que el Cid Campeador ganaba batallas después de muerto (por aquella anécdota en la que se dice que ataron su cadáver a la silla del caballo para asustar a los moros). Semejante muestra de hiperbolismo patriótico tan sólo es concebible en un país como el nuestro, cuna de un facherío la mar de casposo que aún no se ha desembarazado de cuatro décadas de dictadura y que continúa arrastrando la pesada bola de presidiario franquista. Y mira que estábamos a un paso de superar el trauma. ¡Qué lástima, haber muerto en la orilla!

OK CORRAL



Anda el reino de Ordoño patas arriba, huérfano ya de adjetivos, sordo por el ricochet* y el pa-tweeeeeooo de los proyectiles que han puesto esta noble tierra en la portada lúgubre del inframundo mundial. En este OK Corral casticito y la mar de apañado, hierven las rotativas con furiosa actividad y en las redes sociales menudean las competiciones en pos de los chistes más desagradables, las peores macabradas y las barbaridades menos simpáticas, todo bajo la atenta mirada del Gran Hermano de Interior que todo lo vigila. Y mientras tropecientos falsos lloran, chiquicientos sinceros aprietan los puños y la inmensa mayoría se refugia en una indiferencia la mar de confortable, detrás de cada letra tecleada en los guasaps, los tuits, los retuits y demás morralla comunicativa a buen seguro se esconden muchos, tal vez demasiados, canallas envidiosos que sienten que alguien se les ha adelantado a la hora de hacer realidad los sueños del instinto cainita. La típica espiral de desquicie que acompaña cada crimen impactante. Repugnancia a granel.

60 AÑOS DE BANNISTER

Hoy se cumplen 60 años de una fecha muy especial en el deporte en general, en el atletismo en particular y en mi imaginario heroico en concreto. Hoy hace seis décadas que el inigualable (Sir) Roger Bannister conseguía ser el primer humano (conocido) en correr la distancia de la milla en menos de 4 minutos, gracias a la inestimable ayuda de otro de los más grandes, su compañero y amigo Chris Chataway.

BANNISTER'S FOUR MINUTE MILE


         Para la época resultó una hazaña deportiva sin precedentes porque dió comienzo a toda una serie de rivalidades en la pista que posteriormente hicieron del atletismo una auténtica epopeya. 

         Para mí es especial porque la primera vez que visité Inglaterra lo hice como alumno de un pequeño centro de estudios que pertenecía al prestigioso Pembroke College, de la Universidad de Oxford. En aquel entonces, 1981, el rector de Pembroke era precisamente Sir Roger Bannister y quienes allí estudiábamos (aunque sólo fuera un modesto curso de verano) tuvimos la ocasión de escuchar su discurso de bienvenida.

        Dejo, como muestra del valor de la hazaña, además del vídeo, la crónica de The Guardian del 7 de mayo de 1954 y una anécdotica reseña de todo el asunto. Merece la pena, de verdad.

CHULOS



       Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Pero hay que ser muy, pero que muy bestia para repetir como protagonista en alguno de los inconcebibles episodios que se narran en este modesto blog. Una de estas acémilas envueltas en la bandera de la contumacia acaba de reaparecer en su faceta más chulesca y soberbia. Se trata, me duele mucho decirlo, del que se tiene por Presidente de mi Cantabria querida, el ínclito I. Diego, un tipo que nos está acostumbrando a la proliferación de actuaciones fatuas y jactanciosas, tan propias de los chuletas de cortijo que abundan en este país de sobres marrones, crucifijos, tortilla y pandereta.